El mal hábito de comerse las uñas

El mal hábito de comerse las uñas

Nuestras manos dicen mucho sobre nosotras, por eso tenemos que cuidarlas y mantenerlas prolijas lo que más podamos, aunque no podamos hacernos la manicura completa tenemos que evitar las cutículas desparejas y sobre todo las uñas mordidas.

La realidad es que el mal hábito de comerse las uñas es un problema serio, ya que es un rasgo de la conducta, una patología de carácter psicológico que se forma en la niñez y su nombre es Onicofagia, por lo que en varios casos, cuando no se va y se vuelve crónica puede llegar a ser tratada con ayuda especializada.

No es sólo el daño a la estética (las uñas y los dedos lucen mordidos y maltratados), también llega a ser doloroso e inclusive pueden aparecer infecciones ya que producen lastimaduras por las cuales entran todo tipo de bacterias, produciendo inflamaciones, pus, enrojecimiento y fiebre en la zona.

Suele suceder que cuando uno crece esta conducta se supera, pero cuando esto no sucede, la matriz de la uña se puede ver afectada de manera constante, ya que al morder se producen micro roturas que fuerzan a la uña a crecer de forma irregular, inclusive sin tapar el total de la superficie de la carne. También pueden tener problemas dentales, ya que al golpear los dientes continuamente mordisqueando las uñas, se desgasta el esmalte y produce sensibilidad dental que puede llevar a infecciones y caries.

Hay varias formas de ponerle fin a este mal hábito, una realmente buena es pintarse las uñas de colores llamativos, así se puede advertir que si está llevando a la boca por el color, y si llega, la lengua y los dientes advertirán la presencia del esmalte y esto hará que no se muerdan.

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